Nuevo sistema de anclaje Ya en el año 2002, INELSA S.L. (Instalaciones Eléctricas de Sanxenxo) decide comenzar a estudiar la forma de disminuir la gravedad de los accidentes de vehículos contra báculos. De esta primera etapa surge el denominado sistema Sándwich que consiste en dividir el dado de cimentación en dos bloques de hormigones de distintas durezas, mejorando este sistema el comportamiento del anclaje pero sin obtener los resultados realmente esperados. En este momento comienza una segunda etapa en la cual INELSA a través de un proyecto apoyado por el PGIDIT (Plan Galego de Investigación, Desenvolvemento e Innovación Tecnolóxica) contrata al Grupo de Investigación de la Universidad de Vigo, CIMA (Centro de Ingeniería Mecánica y Automoción) , para desarrollar un sistema de anclaje práctico y real que presente poca rigidez en caso de impacto de un vehículo contra el báculo, pero que soporte los esfuerzos generados durante la vida del báculo.
De esta manera se desarrolló un sistema de anclaje común para báculos de alumbrado y otros elementos de mobiliario urbano que tiene fácil instalación, y que permite reducir drásticamente la gravedad de los accidentes que tienen lugar contra los mismos.
El sistema de anclaje básicamente consta de unas piezas que se insertan en los espárragos de cimentación del elemento a anclar denominadas acoplamientos anisotrópicos , ya que presentan una excelente rigidez ante esfuerzos de tracción-compresión (los más comunes durante la vida del báculo), pero una rigidez a cortadura controlada, es decir, una resistencia ante el impacto de un vehículo controlada.
Figura 7 Nuevo sistema de anclaje La gran ventaja que se deriva de la instalación de este sistema es que el anclaje obtenido es resistente ante esfuerzos de viento o sísmicos, pero ante el impacto de un vehículo presenta una resistencia controlada que podría ir desde un valor prácticamente nulo a la del sistema de anclaje tradicional, ya que se produce el desenganche del báculo por su pie. En lo relativo a este sistema de anclaje, se ha enviado la documentación necesaria a la Oficina Española de Patentes y Marcas para declarar como propia la patente de invención . “crash-test” del nuevo sistema de anclaje Para evaluar el comportamiento de este nuevo sistema de anclaje el Grupo CIMA , junto con INELSA realizó un nuevo “crash-test” real de un vehículo contra un báculo que monta el nuevo sistema de anclaje. Se tomaron de nuevo idénticas medidas de seguridad, e igualmente, al vehículo se le modificó la centralita electrónica para poder lanzarlo sin conductor y controlar el encendido vía radio. En este caso las mediciones se realizaron de nuevo a partir de la filmación con cámaras de alta velocidad pero también mediante un sistema de adquisición de datos y acelerómetros que se han instalado en el interior del vehículo. En el otro ensayo no se pudo utilizar la adquisición de datos, debido a que el sistema disponible no se puede exponer a deceleraciones mayores de 14 g . La velocidad del vehículo antes del impacto fue de 50 km/h , validado por dos equipos radar, uno fijo y otro móvil de la Guardia Civil de Tráfico, que estuvo presente durante la prueba. En el golpe el vehículo únicamente sufrió una deceleración de pico de 0,8g , valor 20 veces inferior a la que se obtuvo en la prueba del báculo montando el sistema de anclaje tradicional, de manera que la integridad de los ocupantes del vehículo se ve totalmente asegurada. Como se indicó en la anterior escala de aceleraciones, la sufrida en este impacto es incluso menor que la que se podría tener en caso de realizar una frenada brusca de emergencia, por lo que los resultados obtenidos se pueden calificar como excepcionales.
Figura 8 Imágenes de la prueba real, filmadas con cámara de video normal Como se puede ver en las imágenes anteriores el vehículo arranca el báculo por su base y continua su trayectoria sin sufrir apenas impacto, por lo que estaría en perfectas condiciones para seguir frenando y evitar una posterior colisión contra otro elemento. Tras la prueba se comprobó que este vehículo podría haber sido pilotado por una persona sin problema ninguno para su integridad física.
A continuación se muestra una secuencia de imágenes del impacto obtenida de la filmación con cámara de alta velocidad:
Figura 9 Imágenes de la cámara de filmación a alta velocidad Un problema que se podría prever del funcionamiento de este sistema de anclaje es la caída del báculo sobre el vehículo, debido a que se produce el desenganche del suelo. En el ensayo realizado se produjo, como estaba previsto, la rotura del sistema de anclaje por cortadura pura y a continuación la caída del báculo sobre el vehículo, presentando como consecuencia algunas abolladuras que en ningún momento suponen un peligro para la integridad de los ocupantes del mismo. De manera que las consecuencias del impacto del vehículo contra el báculo han sido mínimas presentando únicamente la rotura de parte de la defensa y foco así como ligeras abolladuras del techo debidas a la posterior caída del báculo.
Figura 10 Estado en el que quedó el vehículo tras el crah-test.
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