VENTAJAS DEL EMPLEO DE ESTE NUEVO SISTEMA DE ANCLAJE

El empleo de este sistema de anclaje presenta una serie de ventajas que se describen a continuación:

•  Fácil de instalar , ya que simplemente se trata de enroscar las piezas en los pernos actuales (en comparación con los complicadísimos sistemas inventados en EEUU, Francia, Inglaterra y Holanda)

•  No modifica la actual forma de instalación .

•  Se pueden utilizar en todo tipo de farolas, semáforos, señales de circulación,… ya que no modifica para nada la forma de éstas.

•  Una única pieza , simétrica, que al girarse se acoplan de 2 en 2. Cada grupo de 2 piezas se coloca en cada perno de la farola, en total 8 piezas.

•  Coste muy bajo (menos de 30 € por farola) en comparación con el resto de sistemas inventados en EEUU, Francia, Inglaterra y Holanda.

•  En un choque la farola (o semáforo) no sufriría prácticamente ningún daño (solo rozaduras y deformaciones no permanentes,…) por lo que se podría reutilizar .

•  En un choque la base de sustentación no sufre daño alguno , por lo que la instalación de nuevo sería sencilla y muy barata; desenroscar sistema estropeado, enroscar nuevas piezas y colocar de nuevo la farola.

•  Este sistema de anclaje permite tener un total control de su rigidez , controlando el esfuerzo que soporta y por tanto también la deceleración que sufre el vehículo en el impacto. Este control se realiza mediante un “fusible mecánico”, embebido en las piezas del “acoplamiento anisotrópico”, que se rompe por cortadura pura cuando se produce el impacto del vehículo, de manera que estableciendo el tamaño y el material de estos fusibles se puede conseguir un sistema de anclaje que rompa con mayor o menor facilidad, un rango que podría ir desde la resistencia prácticamente nula hasta la máxima que tendría un báculo convencional.

•  En la prueba realizada el báculo casi no sufrió daños, pues únicamente se produjeron rozaduras y no deformación permanente, con lo cual incluso se podría reutilizar.

•  La cimentación y espárragos del dado de cimentación no se movió ni sufrieron ningún tipo de deformación por lo que se podrían reutilizar, montando de nuevo el báculo con comodidad y a muy bajo coste.

Figura 11 Estado de la cimentación y del báculo tras el crash-test, nuevo sistema de anclaje.

Figura 12 Estado de la cimentación tras el crash-test, sistema de anclaje tradicional.